editorial
Suceden el el mundo acontecimientos extraños. Uno se pone a ver las cosas y luego se pregunta. No entiendo el porqué cuando era chico las veía tan distintas. Uno tenía problemas, pero nada que ver a los que tiene a otra edad. Irresistiblemente negros días nos separan de todas esas pequeñas preocupaciones. Bourdieu una vez que lo leí dijo: ¨Los sociólogos no quieren resaltar la mirada triste del mundo, sino que el mismo planeta es el triste…¨Pero.. ¿Será así o es que uno va ennegreciendo su visión poco a poco?
Días anteriores llevé una goma de la bici a emparchar (pensé, o mejor dicho, tuve la brillante idea de probar a ver si había alguien que pudiera solucionar el problema y no perdiera toda la mañana como yo…) y me encuentro con que sólo me cobran cinco (5!!!) pesos por arreglarla. Entendí que tenía que estar en un país muy loco para que un tipo se revolcara en el piso, sacara las ruedas, luego la pusiera en el suelo, la abriría, inflaría la cámara, haría luego unas marquitas donde estuvieran los pinchazos, previamente pondría un poco de adhesivo y luego volvería por el mismo camino inverso a colocar todo como estaba.
No me animé a entrar a la gomería (que era en este caso un improvisado garage) por vergüenza. Me daba vergüenza que ese tipo al que yo iba a pagarle esa mugre de plata me mirara. Que me vea con mi cara de hombre mirando a la suya. Me limité a analizar todo su espacio desde la vereda. Y en eso irrumpe en la radio un conocido tema de Oasis. Ahora, acá viene la paradoja e la globalización, ¿Qué sentimientos encontrados puede tener a esos tipos de la gomería con la puta pared maravillosa? Ninguno. Y los que defienden a la conexión de este mundo, podrían decirme : ¿Qué tipo de fin educativo/cultural puede haber en esa situación? ¿Alguna vez en la vida el gomero habrá tenido esos sentimientoseufórico-futboleros de los cabezones manchesterianos? Desde donde estaba… ahí parado en la vereda, me animé a contestarme, gracias a Dios, con un rotundo no.
Por supuesto, de nada sirve todo este gran bolo alimenticio declarado, si yo no me sintiera parte del mismo. Este gigante paquete de pasto que , segundo a segundo, me morfo.
Y mientras voy al cine me doy cuenta de que la infelicidad de los hombres comienza a gestarse cuando nos dedicamos a cultivar el individualismo. Cuando decimos ¨Este soy yo y esto es mío¨, la cagamos. Las fronteras nos limitan a esparcirnos por el universo como polvo estelar frío y magnífico. Cuando podamos sentir lo mismo que siente nuestro hermano al caerse y lloremos como él mismo llora por su caída, entonces, creo, habremos aprendido a amarnos y creeremos que finalmente vinimos a este lugar por algo.
Bajo todo este contexto, la tapa de una revista conocida, farandulera, me llena de mostaza la cabeza:
TINELLI RAPADO Y TATUADO CADA VEZ MAS CERCA DEL CAMINO ESPIRITUAL. [Una foto de MArcelo Hugo en punta del este con su perro cheto y sus camisetas de 400 pesos.
Más allá de instantáneamente imaginarme a Pergolini mirando las dos tapas al lado mío diciéndome ¨No me jodan¨, creo que es un buen punto de partida para entender la realidad paralela en donde existimos. Una sociedad-espejo. Una sociedad-espectacular en el sentido más Debordiano del término.
Un tipo toca la bocina de su chevy detrás de mí y me vuelvo de lo abstracto. Quiere inflar sus cubiertas y yo le doy paso al gomero ara que pueda charlar con él.
Pare ese momento mi bicicleta ya está lista y le pregunto al gomero si me puede inflar las gomas por el mismo precio….
PERDON: A LOS QUE TINELLI LES DA ASCO.. QUE SEA POR FAVOR UNA MOLESTIA PASAJERA PARA PODER EJEMPLIFICAR EL TEMA.
Gracias de vuelta a Chespi por haber podido solucionar los excéntricos problemas de la página.